miércoles, agosto 03, 2005

Circulando

Hola!

Hoy me gustaría comentar la casuística de una estirpe especial de personas: los conductores de furgoneta (¡va por ti Pepe!).

Cuando tú circulas por la ciudad y quieres cambiar de carril utilizas tu intermitente, miras por el retrovisor e incluso te puedes llegar a asegurar de si viene alguien girando la cabeza (por aquello del punto muerto de visión). En cambio, nuestros protagonistas tienen una forma más (?) evolucionada de realizar la misma acción. El impulso llega igual desde el cerebro pero la ejecución es diferente. Algunos utilizan el intermitente (básicamente como cortesía) pero seguidamente sacan un brazo por la ventanilla para informarte de que te van a invadir el carril... o sea que ya puedes frenar.

La cosa se complica cuando se quieren cambiar hacia el carril de la derecha... ahí si que no pueden sacar el brazo! Entonces cuentan con la inestimable ayuda del copiloto. Este copiloto saca su brazo a la vez que va aprendiendo la técnica, ya que suele ser "el novato".

Muchos de nosotros (cada vez menos) sufrimos cuando vamos con el coche y queremos parar a comer. Buscas aparcamiento para poderte llenar el buche (y vaciar la cartera) tranquilo y no tener que estar saliendo cada dos por tres a mirar que no te pongan una multa. El conductor de furgoneta tiene, una vez más, una técnica más evolucionada: el warning. Llegan al bar/restaurante y aparcan la furgoneta justo delante de la puerte (con la variante de aparcar encima de la acera). Ellos comen tranquilos porque están seguros de que no recibirán multa alguna y menos aún sustracción por parte de la grua municipal. Lo mismo ocurre a la hora de desayunar.

Un subgrupo lo formarían los diversos servicios técnicos. El otro día departiendo con el colega Pepe me di cuenta de que deberían llevar incorporado un contador de lo que está costando la reparación. Al llegar este contador no estaría a cero (desplazamiento + primera hora) e iría aumentando progresivamente al ir pasando los minutos. Se podría complementar este contador con una sirena o similar al llegar a cifras mágicas (al menos para el del servicio técnico). Y ya sería la repanocha si se le encendiera una luz en la chaqueta si tiene que cambiar la pieza y el precio sobrepasa ciertos euros.

En fin amigos transportistas/servicio técnico espero vuestros comentarios al respecto!

Petons i abraçades

Raül

1 comentario:

Anónimo dijo...

Relamente las personas que conducen una furgoneta son de una pasta especial,no sé si es que en este caso el tamaño importa relamente o que (risa generales), pero yo mismo he conducido una y vas más trankilo que con un coche, el resto de conductores te respetan -temen- y la conduccion es más sencilla; supongo que con el paso del tiempo esto acaba siendo como una obligacion y cada vez que giras estás convencido que los demás se apartaran sinprotestar.

lo mejor que se puede hacer: en un cruce, rotonda etc.. ante una furgoneta ella siempre tiene preferncia, deja las señales de tráfico de lado y cede el paso